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La figura di Rodolfo Biagi, Manos brujas, ebbe un impatto notevole nella definizione dello stile di Juan D’Arienzo, caratterizzandone l’impronta che contribuì a considerare quest’ultimo come Rey del Compás. Basterebbe questo per fornire un biglietto da visita al famoso pianista di San Telmo. Invece, in questo spazio proverò a fornire un contributo più ampio, attraverso le parole di alcuni autorevoli artisti che frequentarono Biagi da vicino, in aggiunta ad un estratto di un’intervista rilasciata nel 1960 dallo stesso maestro e disponibile in versione integrale sul sito di Todo Tango.

Prima di tutto, una curiosità: il soprannome Manos brujas venne dato a Rodolfo Biagi nel periodo in cui la sua orchestra si esibiva nelle trasmissioni radiofoniche di Radio Belgrano, dal capo pubblicitario della Palmolive.

Ricorda lo stesso Biagi: “En 1938, cuando formé mi propia orquesta para debutar en Radio Belgrano, el jefe de publicidad de la firma Palmolive, el señor Juan Carlos Bergeroc, me bautizó Manos Brujas”. Sembra che non fu difficile per il pubblicitario trovare questo epiteto, visto che “Manos brujas” era anche il titolo di un fox-trot di José María Aguilar con il quale Biagi solitamente iniziava le sue esibizioni.

Tuttavia, il talento di Biagi al pianoforte fu notato ben prima del 1938 dalla stella immortale del tango, Carlos Gardel. Dai ricordi di Antonio Rodio, violinista e direttore, veniamo a sapere che, in occasione dei brani registrati nel 1930 dallo stesso Biagi con El Zorzal, quest’ultimo più volte gli domandò, vedendolo riscaldarsi al pianoforte: Pero, pibe, ¿cuántos dedos tenés?”

Anche se non si posseggono dichiarazioni ufficiali, sappiamo che anche Eva Perón amò moltissimo lo stile di Biagi, dal momento in cui si conobbero a Radio Belgrano quando Eva era ancora attirce di Radioteatro. Di sicuro, quando Perón salì al potere, Evita aiutò moltissimo Biagi offrendogli la possibilità di lavorare in televisione con programmi di grande successo.

Parlando dello stile di Biagi e degli “effetti” causati dal suo soprannome, José Gobello disse: “Todo sugiere que Biagi era un gran músico que se acotó a sí mismo al perfil de una reducida imagen de manos brujas. Tal vez con ello no haya hecho mucho bien a su fama, pero se lo hizo al tango, porque fue como si le estuviera recordando que un poco de sencillez nunca le cae mal.(…) Fue auténtico, artísticamente sincero. Enriqueció el tango con un nuevo estilo que es como si le hubiera agregado una cara al arduo poliedro tanguístico y se hubiera pasado cuatro décadas puliéndola con profesionalismo y con amor.”

Infine, dalle stesse parole di Biagi apprendiamo ulteriori elementi di curiosità utili a presentarci il personaggio, per esempio:

“Fíjense que se mantiene en pie y en buen estado la escuela donde hice el primer grado. Está en Sáenz Peña entre Venezuela y Belgrano. Allí estuve hasta cuarto, después pasé al Mariano Acosta y seguí hasta terminar el secundario y recibirme de maestro. Pero para bien del magisterio nunca ejercí la profesión. Me tiraba la música, compañero de estudios fue Roberto Gil, que se dedicó a las letras y, medio en serio medio en broma, escribió sus observaciones de la vida cotidiana e inventó aquello de «la calle Corrientes, la calle que nunca duerme»

“Bueno, aquí hay otra cosa que mucha gente no sabe, porque mis primeros pasos fue con el violín. Tanto lloré, insistí y rogué, que mis padres prefirieron parar el capricho antes que hubiera una tragedia. Me lo compraron y me inscribieron en el conservatorio de música de La Prensa, que dirigía la señora María Rosa Farcy de Montal. Mi maestro fue el profesor Francisco Rivara, quien no tardó en descubrir que mi verdadera inclinación era el piano. Porque cada vez que él se alejaba por un momento, yo me corría hasta el piano y ensayaba octavas y arpegios y hasta uno que otro motivo de tango.”

No podría decir que llegué a ser su amigo, aunque de Gardel se hayan dicho muchas cosas contradictorias respecto a la forma en que sabía entregarse en amistad. Yo lo admiraba como artista y mi mayor orgullo fue tener con él una relación artística (…) Recuerdos tengo muchos, pero conservo uno que para mí tuvo una gran significación, porque me demostró su grandeza espiritual y su generosidad. Yo no andaba bien económicamente, entonces hablé con Razzano por si me podía dar un adelanto, éste no tuvo problema y me lo dio. Así pude salir de algunos aprietos. Pasaron los ensayos, los cambios de opiniones, la convivencia me dio más pautas para valorar a Gardel y finalmente grabamos. Cuando Razzano nos pagó, no estaba mi descuento. Lo comenté frente a Carlos y fui a devolver el dinero, entonces saltó Carlos: «No tiene importancia pibe, tu trabajo lo vale y eso te lo has ganado en buena ley». Ese gesto comprometió para siempre mi gratitud y reconocimiento.

Fonti consultate

  1. Todo Tango – Entrevista a Rodolfo Biagi en 1960 (por Carlos Alvarez)
  2. Gobello, José (2002) – Mujeres y hombres que hicieron el tango. Buenos Aires, Centro Editor de Cultura Argentina, pp 244. ISBN: 950-898-081-8
  3. Tangos al Bardo Blog – Manos brujas
  4. El Orillero de Buenos Aires Blog – Manos brujas
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